Ir al contenido principal

Ejercemos una Pedagogía de la ternura, guiemos con ella nuestra lucha y no desistamos, como hacen niñas y niños, hasta que no paremos a los políticos

Empecé a trabajar, en los años sesenta, llena de ilusión, entusiasmo, con mucho amor a la infancia, para tomar la voz de los sin voz y salvaguardar su infancia. Me impulsaba una extraordinaria esperanza en el ser humano. Pensaba que cuidando a las criaturas el mundo sería mejor. Les observaba, tan tiernos, tan listos, tan singulares, con tantas ganas de vivir, y asombrada, me dejaba contagiar por ellos, y la vida cobraba otro sentido. Vienen con tantas ganas de vivir, con tanta vitalidad y alegría, tan agradecidos y necesitados de cuidados, que la vida cotidiana, junto a ellos, aleja la sordidez y siniestralidad que en muchas ocasiones ofrece el mundo adulto y la injusticia social.

No era diferente a aquellas otras mujeres que pusieron en marcha guarderías para ganar su pan y el de sus hijos. Pero, había tenido la suerte de coincidir con un grupo de personas sensibles a las necesidades infantiles, y al trabajar juntas, cada día, junto a niñas y niños, al mirarles a los ojos, al sentir nuestra impotencia , trabajando con un numero muy elevado de niñas y niños, entre sus llantos exigentes, sin manos para dar a cada uno lo que le corresponde en justicia y conscientes de nuestra escasa formación, observando disfunciones, a falta de respuesta a los problemas que sufrían las criaturas, con pocos recursos y muchas limitaciones, tuvimos que ponernos las pilas y estudiar, reflexionar, intercambiar nuestros saberes tácitos, autoformarnos en grupo.
Estábamos ávidas de conocimientos y, después de largas jornadas agotadoras, buscábamos, intercambiábamos bibliografía, nos reuníamos en equipo, intentábamos darnos apoyo mutuo, ayudarnos a clarificar conceptos, a inventar una metodología adecuada. Organizábamos en la escuela charlas, escuelas de adultos para aprender a comprender mejor a la infancia y satisfacer sus amplias y profundas necesidades educativas.
Buscábamos una metodología adecuada, que no era la de EGB, ni tan siquiera la de Preescolar, Juntas improvisamos, experimentamos, exploramos, bebiendo de las fuentes (Froebel, Montessori, Decroly, las Agacci, Pestalozi, etc. recreamos un modelo de atención educativa que tuviera en cuenta sus necesidades, sus características, sus intereses, para dar a las niñas y niños tanto como sentíamos que solicitaban de nosotros.
Desde las instituciones y estamentos educativos oficiales pasaban de nosotras. Pensaban que al fin y al cabo solo éramos una especie de "empleada de hogar", "criada", "chacha", limpiaculos, limpiamocos, que preparaban y daban biberones mientras las madres de las criaturas estaban trabajando, supliendo a las mujeres de la familia extensa que se habían quedado en el pueblo cuando los jóvenes se desplazaron a la ciudad. Nada que ver con las maestras que enseñan las letras, los números, cantares y oraciones en esas enseñanzas preescolares que preparaban para la enseñanza básica.
Muchos políticos encargados de la Educación la confunden con la instrucción y están más interesados en los programas que todos debemos aprender de memoria que en el crecimiento humano. Les dá miedo que cada día podamos llegar a ser más hábiles, inteligentes y amorosos, más independientes y capaces de resolver juntos nuestros problemas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las familias deben conocer, exigir y defender los derechos de sus hijas e hijos

Hace muchos años, las democracias consideraban que la educación obligatoria y gratuíta comenzaba a los seis años. La investigación neurobiosociopsicoeducativa probó que los seis primeros años eran fundamentales en el desarrollo de un ser humano y los Estados debieran asumir esta etapa de la vida subsidiariamente con las familias. Nuestra Constitución dice que todos los españoles tenemos derecho a la educación y el Estado el deber de proporcionarla gratuitamente. Cuidar y educar a una niña, a un niño, es una profesión muy digna. Tal vez Finlandia obtenga los mejores resultados en evaluaciones del sistema educativo porque designa a los mejores y más preparados profesionales como educadores de los más pequeños. Primero intentaron engañarnos a todos diciendo que las familias eran libres de ejercer su derecho a educar a sus hijos y que antes de los seis años tenían derecho a hacerlo en casa sin obligación de llevar a sus hijos a una Escuela, como deben hacerlo de 6 a 16 años. Las familias ...

Guarderias laborales

Las Guarderías Laborales fracasaron desde el punto de vista educativo, por eso las cerraron. El espacio no es nunca el adecuado; la integración de niños y niñas con necesidades educativas especiales, imposible; se impide la inserción en el medio natural del niño, se rompen los vínculos que puede establecer la criatura con sus vecinos; no se facilita el descubrimiento del medio físico y social que necesitan niños y niñas en una etapa exploratoria de experiencias de primera mano, se les arrebatan los recursos socionaturales y culturales del entorno en el que vive su familia y en el que va a crecer y vivir los años siguientes. Un municipio que se desentiende de la infancia, que no asume subsidiariamente con la familia la crianza de los más pequeños ¿qué bienestar puede proporcionar? nuestro barrio tiene que ser un espacio de vida, comencemos cuidando la vida de los más frágiles, creando un espacio para ellos. Extremamos los cuidados ofrecidos a los ositos panda o a los leones que nacen...