Hace muchos años, las democracias consideraban que la educación obligatoria y gratuíta comenzaba a los seis años. La investigación neurobiosociopsicoeducativa probó que los seis primeros años eran fundamentales en el desarrollo de un ser humano y los Estados debieran asumir esta etapa de la vida subsidiariamente con las familias.
Nuestra Constitución dice que todos los españoles tenemos derecho a la educación y el Estado el deber de proporcionarla gratuitamente. Cuidar y educar a una niña, a un niño, es una profesión muy digna. Tal vez Finlandia obtenga los mejores resultados en evaluaciones del sistema educativo porque designa a los mejores y más preparados profesionales como educadores de los más pequeños.
Primero intentaron engañarnos a todos diciendo que las familias eran libres de ejercer su derecho a educar a sus hijos y que antes de los seis años tenían derecho a hacerlo en casa sin obligación de llevar a sus hijos a una Escuela, como deben hacerlo de 6 a 16 años.
Las familias no quieren perder su derecho a educar, pero necesitan apoyo y están sobrecargadas por las exigencias económicas de esta sociedad consumista en donde todo sube menos los salarios, en la que cada vez la ciudadanía tenemos menos poder adquisitivo. Las familias exigen Escuelas Infantiles. Tienen razón porque el Estado tiene la obligación de crear tantas plazas gratuitas como niñas y niños nacen en un país. Tiene la obligación de ofrecer calidad y dignidad en el servicio educativo. Tiene obligación de inspeccionar y orientar los proyectos en marcha.
Por eso ahora la Administración intenta engañar a las familias tapándoles la boca con cheques para que elijan el centro, pero no explican las características y tipologías de los distintos centros, y permiten que puedan estar abiertos aquellos que no reúnen condiciones, y cuando ocurra algo grave se lavaran las manos diciendo que libremente la familia decidió como invertía su cheque, que hubieran sido más cuidadosos en la elección.
Engañan a trabajadoras y trabajadores haciendo acuerdos con empresarios, exención de impuestos, y acuerdos con sindicatos, para facilitar una habitación en la empresa donde trabajas en la que dejar a tu peque mientras trabajas una larga jornada, pudiendo en cualquier momento y con toda urgencia saber si está malito o le ha ocurrido algún accidente, es posible que hasta puedas ir a darle el pecho, sino se te corta la leche.
Engañan a las familias prometiendo plazas, sin explicar que tantas de golpe sin aumentar los presupuestos de educación, son un fraude, una estafa, y piensan darte algo diferente a lo que te vienen dando. Hasta ahora en la Red Pública de Madrid te han ofrecido, eso, una red , que ha funcionado cohesionada, coordinada, muy diferente a lo que puede ofrecer un centro en solitario, o una franquicia mercaltil creada para obtener beneficios; hasta ahora te han ofrecido un centro dirigido pedagógicamente e inspeccionado educativamente, gestionado por un equipo que apoya su quehacer con documentos escritos donde explicita sus propósitos y medios, y cada año se evalúan resultados, y esa documentación es presentada, valorada, por técnicos y asesores de la Comunidad de Madrid. Hasta ahora han ofrecido un centro apoyado por equipos de atención temprana que apoyan a las educadoras para dar respuesta a las necesidades educativas especiales, con la atomización de aulas a cargo de un Técnico Superior de Educación Infantil, se da por finalizado ese servicio de atención y estimulación temprana en cada centro, porque ya no podemos seguir hablando de "centro". Un educador/a, no es un equipo educativo, menos un grupo profesional que sigue cursos, continuamente, de actualización, de formación permanente en grupo, tratando de mejorar su práctica una vez que van detectando deficiencias.
Nuestra Constitución dice que todos los españoles tenemos derecho a la educación y el Estado el deber de proporcionarla gratuitamente. Cuidar y educar a una niña, a un niño, es una profesión muy digna. Tal vez Finlandia obtenga los mejores resultados en evaluaciones del sistema educativo porque designa a los mejores y más preparados profesionales como educadores de los más pequeños.
Primero intentaron engañarnos a todos diciendo que las familias eran libres de ejercer su derecho a educar a sus hijos y que antes de los seis años tenían derecho a hacerlo en casa sin obligación de llevar a sus hijos a una Escuela, como deben hacerlo de 6 a 16 años.
Las familias no quieren perder su derecho a educar, pero necesitan apoyo y están sobrecargadas por las exigencias económicas de esta sociedad consumista en donde todo sube menos los salarios, en la que cada vez la ciudadanía tenemos menos poder adquisitivo. Las familias exigen Escuelas Infantiles. Tienen razón porque el Estado tiene la obligación de crear tantas plazas gratuitas como niñas y niños nacen en un país. Tiene la obligación de ofrecer calidad y dignidad en el servicio educativo. Tiene obligación de inspeccionar y orientar los proyectos en marcha.
Por eso ahora la Administración intenta engañar a las familias tapándoles la boca con cheques para que elijan el centro, pero no explican las características y tipologías de los distintos centros, y permiten que puedan estar abiertos aquellos que no reúnen condiciones, y cuando ocurra algo grave se lavaran las manos diciendo que libremente la familia decidió como invertía su cheque, que hubieran sido más cuidadosos en la elección.
Engañan a trabajadoras y trabajadores haciendo acuerdos con empresarios, exención de impuestos, y acuerdos con sindicatos, para facilitar una habitación en la empresa donde trabajas en la que dejar a tu peque mientras trabajas una larga jornada, pudiendo en cualquier momento y con toda urgencia saber si está malito o le ha ocurrido algún accidente, es posible que hasta puedas ir a darle el pecho, sino se te corta la leche.
Engañan a las familias prometiendo plazas, sin explicar que tantas de golpe sin aumentar los presupuestos de educación, son un fraude, una estafa, y piensan darte algo diferente a lo que te vienen dando. Hasta ahora en la Red Pública de Madrid te han ofrecido, eso, una red , que ha funcionado cohesionada, coordinada, muy diferente a lo que puede ofrecer un centro en solitario, o una franquicia mercaltil creada para obtener beneficios; hasta ahora te han ofrecido un centro dirigido pedagógicamente e inspeccionado educativamente, gestionado por un equipo que apoya su quehacer con documentos escritos donde explicita sus propósitos y medios, y cada año se evalúan resultados, y esa documentación es presentada, valorada, por técnicos y asesores de la Comunidad de Madrid. Hasta ahora han ofrecido un centro apoyado por equipos de atención temprana que apoyan a las educadoras para dar respuesta a las necesidades educativas especiales, con la atomización de aulas a cargo de un Técnico Superior de Educación Infantil, se da por finalizado ese servicio de atención y estimulación temprana en cada centro, porque ya no podemos seguir hablando de "centro". Un educador/a, no es un equipo educativo, menos un grupo profesional que sigue cursos, continuamente, de actualización, de formación permanente en grupo, tratando de mejorar su práctica una vez que van detectando deficiencias.
Comentarios